Esta reflexión es un regalo para Quiero Entender el Mundo de Anna, una bloguera mexicana con cuyo pensamiento he descubierto tener muchos puntos en común. Esto de la aldea global es una maravilla.
El Padrino. By Anna
Buscando ampliar mi cultura cinematográfica, hace unos días estuve viendo “El Padrino”; la película de Francis Ford Coppola basada en la novela homónima de Mario Puzo.La Historia se sitúa en la ciudad de Nueva York en los años cuarenta y cuenta sobre una familia de la mafia siciliana. La película me atrapó desde el principio, pero aunque estuve muy atenta, no dejé de tener pensamientos recurrentes sobre mi país.
Desde la primera aparición de Don Vito Corleone en la pantalla, pensé: “¿cómo serán los jefes de los cárteles de droga mexicanos? ¿Cómo hablarán? ¿Cómo se vestirán?”.
Regresé a la película… ¡la hija de Don Corleone se estaba casando! Y para animar la boda estaba Johnny Fontane, un cantante impulsado a la fama por la suerte de ser ahijado de Don Vito…De pronto, otra vez me encontré pensando: “híjole ¿Cuántas bandas de música mexicana han sido relacionadas con el narcotráfico? ¿Cuántos grupos rinden tributo en sus canciones a las drogas y a las armas? ¿Todo el mundo sabe lo que es ó ha oído un narcocorrido?”.
Fijé nuevamente mi atención en la película y me sorprendió como no reconocí a Diane Keaton en el papel de Kay Adams. En la siguiente escena Michael Corleone está planeando con su hermano Sonny y Tom Hagen el asesinato del capitán McCluskey, un policía corrupto y aliado a los adversarios de la familia Corleone. ¡Corruptos! resonaba en mi mente y en un instante -ya un poco resignada a desviar mi atención de la historia- me acordé que no hace mucho se leía en los periódicos: “El presidente mexicano, Felipe Calderón, admitió ayer durante una sesión de preguntas parlamentarias en el Senado que -según un estudio realizado- casi la mitad de los policías municipales y nacionales son No Recomendables“. Otros decían: “La policía y los cuerpos de seguridad de México son los segundos más corruptos del mundo, según la Organización Transparencia Internacional”. En México –seguí pensando- la gente tiene miedo de denunciar los secuestros, los robos, nadie acusa, todos desconfiamos.
La película seguía corriendo: malos negocios, venganzas, decenas de asesinatos en una lucha entre cinco familias mafiosas por el poder. ¡Es como estar oyendo las noticias! me apresuré a pensar. La guerra ensangrentada por el poder entre el Cártel de Sinaloa, el Cártel de Juárez, el Cártel del Golfo, el Cártel de Tijuana, La Familia Michoacana y Los Zetas. El año 2009 fue el más violento de la última década de México. Con la guerra declarada contra el narcotráfico por parte del Gobierno, en los últimos cuatro años se han registrado cerca de 16 mil 205 muertes vinculadas al crimen organizado en todo el país. ¡16,205 muertos! más de la mitad de los habitantes del país de San Marino.
México somos un país con más de 106 millones de habitantes. Uno de los 11 más poblados del mundo. Los medios de comunicación nos avisan todos los días de los avances en la lucha contra el narcotráfico y la corrupción: cae un jefe de cárteles, cae un policía corrupto, cae un juez. Parece no tener fin; por cada uno que atrapan, se descubre que hay otros diez más involucrados… ¿Cuántos de los 106 millones estarán realmente libres de corrupción?
Terminé de ver la trilogía de películas. Al final sentí que me escurría una lágrima… ¿Acaso bostecé? ¿Me sentí conmovida por el final? ¿Fue por mi país?
Anna: http://elmundodeanita.wordpress.com/
Nota de Vir: al hilo de este artículo he estado revisando la página de Transparencia Internacional. Muy interesantes los resultados de su último estudio sobre la corrupción en el mundo